25 nov 2008

TENER UN HIJO, ESCRIBIR UN LIBRO....MATAR UN ARBOL

Proverbialmente hablando, hay tres cosas que un hombre debe hacer antes de enfrentarse a la muerte: tener un hijo, escribir un libro y sembrar un árbol. Si dicho proverbio tiene algún fundamento, podría decirse entonces que me he ganado el derecho de morir en paz, porque después de engendrar a mis hijos, y antes de escribir un par de cosas que podrían entrar en la categoría de libros, sembré mi árbol.

Apenas medía dos palmos cuando lo llevé a casa, protegida su cofia por una pequeña bolsa negra llena de tierra. Lo planté en el lugar más privilegiado del jardín al que mi esposa y yo dimos forma, en la casa que recién habíamos comprado. Supongo que su raíz logró introducirse en alguna cañería, porque en pocos años, de pequeño piloncillo pasó a ser un verdadero gigante: siempre hermoso, siempre verde, siempre vivo, siempre dueño de su entorno; protegiendo nuestro hogar con sus frondosas ramas que han llegado a dar albergue a docenas de pájaros que nos hacen la vida alegre, anunciando el anochecer y despertándonos cada mañana con su algarabía llena de trinos y gorjeos.......y dándonos la lata con sus travesuras y pleitos.

En muchas formas ese árbol ha traído vida a nuestra casa: nos ha brindado a Patricia y a mí, tardes y mañanas placenteras y también nos ha acompañado en esos momentos que no podemos recordar como gratos. Era preocupante verlo crecer más allá de toda expectativa, por lo que hice lo posible por detenerlo mientras seguía buscando profundidades y alturas, porque sus raíces no sólo han desnivelado el piso de los caminitos que rodean el jardín, destruido el lugar que construí para hacer fogatas (y que jamás utilicé), dejando fuera de plomo el muro de contención del garaje y roto un tubo de agua que abastece la lavandería, también se han metido en nuestros corazones, de donde nada se ha podido hacer para sacarlas.

Mi esposa y yo, sin ser “eco-histéricos”, hubiéramos hecho cualquier cosa por salvarle la vida a ese árbol, pero su sentencia de muerte ha llegado firmada por nuestros vecinos, a quienes los pájaros que tanto alegran lo nuestro, hacen estragos en sus casas, dejando caer desde el cielo sus “bendiciones” sobre sus recién estrenados autos, manchando sus aceras, sus portones, sus ventanas, su ropa tendida al sol......y a alguno de ellos, dejándole un mal recuerdo en la camisa...... y otro más feo en la calva.

El domingo pasado me levanté a media noche y salí al jardín para contemplar su belleza, y para constatar, con un nudo en la garganta, que ni la luz de la luna, ni la del sol, como tampoco la lluvia o el sonido del viento volverán a ser lo mismo sobre nuestra casa; ya no querré tomar el desayuno, ni leer un libro, o simplemente meditar viendo la puesta del sol tras las montañas y volcanes desde mi lugar favorito, ese espacio verde que, sin el árbol, jamás volverá a ser lo mismo.

18 comentarios
lo dijo Puta 8 Junio 2007 05:54 AM
Que digo yo que al ser sudaca lo de la camada es normal. Los hijos digo.
lo dijo Hipatia 8 Junio 2007 10:21 AM
Es una pena, pero a veces no hay más remedio que cortar las raíces que nos amenazan. Un saludo desde la Enterprise.

lo dijo Bea 8 Junio 2007 11:40 AM
Como dice Hipatia, a veces es necesario cortar las raíces, por mucho que nos cueste. Un besito,
lo dijo Yany 8 Junio 2007 11:49 PM
Hola gustavo Te percibo un hombre romàntico. A mi sòlo me falta escribir un libro,pero lo escribirìa de poemas , de esos poemas que brotan del alma. Gracias por leerme. Saludos
lo dijo Gustavo 9 Junio 2007 12:03 AM
No puedo esperar a leer ese libro de poemas almáticos de Yany......date prisa en escribirlo ¿Si? Saludos para ti también. PD: El romanticismo es el color de mi perdición.
lo dijo Gustavo 9 Junio 2007 12:13 AM
Dime "Puta" (lo he trascrito literalmente) ¿Que significa ser "sudaca"? No tengo esa palabra en mis registros....aquí no se usa. Gracias por el comment.
lo dijo Gustavo 9 Junio 2007 12:15 AM
Tienes razón, Hipatía. Hay cosas inevitables. Visite tu blog.....Wow, está tremendo
lo dijo Gustavo 9 Junio 2007 12:19 AM
Gracias Bea. Cortar ese árbol será muy doloroso para mí, pero qué remedio. PD. Me encantó "La muerte en verso"
lo dijo Rubén 9 Junio 2007 08:50 AM
Vaya... ¿Se va a talar un árbol porque los pájaros que en él habitan arrojan sus excrementos sobre las pulidas aceras y los inmaculados coches de tus vecinos? Son unas razones tan geniales... ¿verdad? Comprendo tu tristeza, yo estaría más bien indignado.
Al lado de mi casa hay un parquecito precioso, pero hay un montón de hormigas que deben nacer de la tierra o de las plantas. Algunas de esas hormigas entran por mi ventana y me tengo que gastar una pasta en insecticida para exterminarlas. Quizás llame al ayuntamiento para que quiten el parque y construyan un centro comercial. O quizás una noche baje yo mismo y queme todos los árboles y los setos del parque. Ah, y en el piso que hay debajo del que yo vivo una señora cocina 2 veces por semana sardinas, y me deja toda la ropa con un terrible olor a pescado. A lo mejor la denuncio. O no, quizás la mate: llamaré a su timbre y le cortaré la cabeza con mi motosierra, y así seguro que mi ropa ya no olerá más a sardina. Gracias a tus vecinos, se me han ocurrido un montón de ideas para solucionar algunos de mis problemas. Por favor, te pido que les des las gracias de mi parte. Saludos

lo dijo Gustavo 9 Junio 2007 04:46 PM
Rubén: Mi tristeza por la tala de ese árbol supera con creces el tamaño de mi indignación. Me has hecho reír por primera vez en esta semana y eso se agradece en el alma. Podrías darme el link de tu blog, (no aparece en tus comentarios) me encantaría leerlo y colocarlo en la sección de links de Mis Amigos, en el mío. ¡Ah!.... Y por vida tuya ¡No cometas la locura de quemar el parque!
lo dijo Trukis 17 Junio 2007 06:00 PM
Tampoco quiero que lo corten.
lo dijo Gustavo 17 Junio 2007 10:30 PM
No lo cortaremos, José Rodrigo. Tu madre y yo hemos decidido defenderlo hasta las últimas consecuencias. Los vecinos tendrán que presentar una orden girada por juez competente, y eso va a estar muuuuuuuuy difícil. Gracias por tu comentario, hijo.
lo dijo Stico 21 Junio 2007 07:29 PM
La vida es como ese árbol, nacemos sin ser conscientes de que existimos,nos colocan en una familia que nos cuida,pasan lo años ,nos enfrentamos a la vida e n sociedad de diversas formas y nos defendemos como podemos pero siempre contando con el respaldo de nuestros padres hasta que un dia el poder social en forma de imperativo legal nos aplasta.
lo dijo Gustavo 21 Junio 2007 08:20 PM
El símil es exacto, incluso ingenioso. Buena reflexión, , me has dejado material para meditar. Gracias mil por el comment.
lo dijo Jesus 21 Junio 2007 09:22 PM
Me gusto tu libro
lo dijo brujitadecolores 26 Junio 2007 09:28 AM
El sueño de mi vida...tener una casa con un gran jardin y un gran y precioso arbol que de sombra...Espero que no me suceda como a ti., es una pena que hayas tenido que renunciar a el por esa gentecilla que te rodea, no saben admirar las cosas bellas de la naturaleza...hasta una cagailla es bonita si viene de un chiquito pajarillo, je je..es broma... besitos
lo dijo Gustavo 26 Junio 2007 12:36 PM
Al principio, por la paz, había decidido acceder a la solicitud de mis vecinos, no obstante, el comentario de Rubén y la tristeza que sentía, me hicieron reflexionar y tomar la decisión de no talar ese árbol, así que seguiré gozando de su sombra, su belleza y de la alegría de los pájaros.....cagadas incluidas. Se que eso me ganará la enemistad de varios vecinos, pero estoy dispuesto a llegar a instancias jurídicas si es necesario. Gracias por tu visita Brujita de colores.
lo dijo brujitadecolores 26 Junio 2007 12:41 PM
OLE, OLE Y OLEEEE........Asi se hace, viva la gente como tu!!! uno no se puede rendir tan facilmente, hay que pelear por lo que uno cree y por lo que le gusta...me encantaria ver ese arbolillo... besitos gustavo