12 dic 2008

JUNTO A MIS CENIZAS


En ese salón de doble altura, cuyo tema visual primario es una escalera de madera que caprichosamente se retuerce, elevándose hasta un pequeño entrepiso, casi sin interrumpir la bella vista poniente que da inicio en el lugar exacto donde enormes cristales ponen fin a un hermoso enduelado de madera oscura, se encuentra el columbario que, dividido en pequeños espacios transparentes, da cabida a los restos mortales de una creciente pero limitada cantidad de personas, con nada en comúm más que la muerte de sus cuerpos, y allí, entre ellos, en un lugar apenas preferente, se encuentran depositadas en una urna que tiene la forma de un enorme libro, las cenizas del gran escritor Mario Monteforte Toledo.

De pie frente a ese escaparate en cuyo interior se aprecia el premio Miguel Ángel Asturias (el más alto honor literario que esta patria mía concede a los hijos de las letras), y tres ejemplares de sendos libros publicados por el insigne literato, colocados en forma primorosa y sobre los que se han dejado, como silentes testigos de tanta belleza escrita, las gafas que don Mario usaba en vida, me parece increíble que, si me decido a hacer el estipendio, mis despojos mortales pudieran codearse algún día, al menos en espacio físico, con una persona a quien admiro tanto; pero al ver ese pequeño altar que en su honor se ha creado, me pregunto: ¿Con qué objetos me gustaría que se acompañaran mis cenizas para que, los que los vieran, se formaran la mejor idea de mi persona?....... ¿Premios y reconocimientos? ¿Fotografías de momentos de gloria? ¿Textos publicados, escritos por mí (si los hubiera)? ¿Imágenes de mis proyectos construidos? Lo he pensado y he llegado a la rápida conclusión de que, si han de colocar un libro junto a mis cenizas, que sea mi vieja Biblia, pues es el libro que más veces he leído y en el que he encontrado sabiduría y consuelo en mis momentos más oscuros. Y si quieren colocar otras cosas, que dejen junto mi urna algunas fotografías. Que sean, todas ellas, de las personas que amo: mi esposa, mis padres, mis hijos, mis abuelos........ y, por favor, que por ningún motivo falte uno solo de mis queridos amigos.

4 comentarios
lo dijo Nut 1 Agosto 2007
Como de costumbre, es una gozada leerte.Me encanta la descripción que haces en el primer párrafo. En cuanto a lo que yo pondría al lado de mis cenizas, no sé, según mi amigo Victoriano, debería aparecer una epitafio con la siguiente frase "la gente es lo peor" (al parecer lo repito bastante), aunque a mi me gusta más "la vida es una mierda y al final te mueres" ja,ja,ja. Un saludo
lo dijo Gustavo a Nut
1 Agosto 2007
JAJAJAJAJAJA.... Muy buenos epitafios, ambos. Los tomaré muy en cuenta para que escriban uno de esos en el mármol de mi propia "morada definitiva". Un beso para ti, Nut
lo dijo Alma Soledad
1 Agosto 2007
Muy bonito, y pensandolo bien no se que quisiera yo que pusiera ademas de mis cenizas, nunca habia pensado en eso, pero es muy bueno ya comenzar hacerlo!!! no crees? mmmmm.... que podrian poner??.....si se me ocurre algo te lo pango al ratitio
lo dijo El Mapache a Alma Soledad
1 Agosto 2007
Pues a mi nunca se me había ocurrido, primero porque ya tengo un lugar reservado en la tierra.... pero la idea de la cremación me atrae más que el entierro y la estoy tomando muy en serio (qué macabros estamos, jajajaja)