Abro los ojos y, tras el incierto despertar, me levanto y camino a ciegas los recovecos de una nueva madrugada para encontrar el espasmo helado que ha de sacarme de la semi-inconciencia. Ya me doy cuenta: son las 4:15 am y esta inmediatez es mi vida, no el ensueño que, hasta hace un instante, me envolvía tan engañosamente.
A tientas jabón y toalla; a tientas rasuradora, peine y cepillo de dientes. A tientas moldear la apariencia; vestirme con la ropa que he dejado preparada, y a tientas atarme los zapatos. A tientas me escurro por la penumbra. Así es como lo prefiero, así es como a mí me gusta: a oscuras, sin despertarla a ella, sin emitir sonido y casi sin dejar rastro.
Paso por el portal y salgo a la soledad de la calle como si fuera un fantasma. Nadie me mira subir al automóvil y sólo los celadores trasnochados que fingen cuidarnos desde su atalaya, me ven dirigirme a ese río de luces rojas, blancas y amarillas de autos ocupados por gente absorta en sus pensamientos. Miradas furtivas de ventanilla a ventanilla que se interrumpen cortantes, sin un gesto, sin un saludo, como si no existiéramos. Nadie quiere salir de la sombra, ni imaginar la historia del otro. Nadie quiere que amanezca, todos queremos seguir soñando, y muchos, como yo, quisieran seguir durmiendo....
Este post se lo prometí a Daena..... lo trasladé del "Diario del Mapache", en mi antiguo blog.
2 comentarios - Escribe aquí tu comentario
lo dijo lainmeta 9 Agosto 2007 09:32 AM ]*)$/,'<\1')) % -->
Que bonito Gustavo, es agridulce como las salsas del chino, mis despertares son mucho más relajados, tengo el privilegio de salir de casa ya entrada la mañana y ese primer ratito de ensueño lo hago con una tacita de café y mi querido sofa.
lo dijo El Mapache a Lainmeta 9 Agosto 2007 12:33 PM ]*)$/,'<\1')) % -->
Gracias Lainmeta. Me ha gustado mucho tu comparación con las salsas del chino.....porque es sabor agridulce me encanta. Mi razón para salir tan temprano de casa es una sola..... anticiparme a la hora pico y aprovechar de otra manera el tiempo que perdería metido en ese atasco. Aún así, a esas madrugadoras horas, aunque menos intenso, ya hay bastantes transito de vehículos en la carretera..... suficientes para no poder ir a marcha normal. Por un tiempo traté de tener un horario más "normal", tomar el cafecito en el jardín y despedirme decentemente del Sol de mi Primavera, pero el tiempo perdido dentro del auto era demasiado.
Mil gracias por tu visita, y por tu comentario
Un abrazo cariñoso para ti.
