28 ene 2009

LA CAIDA DEL LACANDÓN

Un cielo nublado y una inoportuna llovizna estaban a punto de pintar de tragedia aquella mañana de invierno. Recuerdo haber estado inmerso en mis fantasías infantiles, jugando a pilotear un viejo pájaro guerrero que yacía desmantelado en un rincón de la base aérea “La Aurora”, cuando el ronco sonido de los motores del “Lacandón” –un viejo bimotor de pasajeros- y la visión de su oronda figura alzando el vuelo, me devolvieron súbitamente a la tierra. Unos minutos después, la base se había convertido en un pandemonium. Sin entender por completo lo que sucedía, de pronto me encontré junto a mi padre, volando en un helicóptero que transportaba una de las cuadrillas de rescate hacia el lugar del siniestro.

Las escenas que se apreciaban desde el aire poco adelantaban lo que encontraríamos en tierra: espesas bocanadas de humo negro, blanco y amarillo coronaban las llamas que depredaban la nave y carbonizaban sin misericordia los encinos de un pequeño bosque. Pedazos de metal informe, gruesos manojos de alambre con los forros derretidos, asientos retorcidos, maletas rotas, ropas chamuscadas de todos los colores y varias formas de dolor humano.......Esa visión y el horrible olor a fatalidad que se impregnó en mis narices, es lo que queda en mis recuerdos de aquel desastre aéreo ocurrido en una hondonada perdida del cerro Alux, al poniente de ciudad de Guatemala.

No era momento para ser niño, mis once años no eran excusa: correr al helicóptero y traer alguna cosa olvidada por los paramédicos, hacer palanca para mover piezas humeantes que impedían la labor de rescate, alcanzar extintores y botiquines, cargar camillas para trasladar heridos y tratar, en lo posible, de no pensar en los pilotos y el ingeniero de vuelo que acababa de ver convertidos en los actores protagónicos de una horrenda escena.

A pesar de la terrible jornada vivida aquel 11 de mayo del 71, mí amor por el vuelo no sufrió daño alguno, por el contrario, esa mañana un pensamiento quedó tatuado para siempre en mi alma: “Si algún día llego a morir como esos hombres, tengan por seguro que morí contento”


un Curtiss C-46 gemélo del "Lacandón", que ostentó la misma librea de Aviateca


16 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo abril 3 Mayo 2008 | 10:51 AM

buenos dias mi mapache,buf...vay historia para un niño.

si encuentro alguna imagen por ahi de aviones chula¿la quieres?

mil besos soleados

lo dijo Zarza 4 Mayo 2008 | 05:19 PM

A eso se le llama amor por los aviones !! Eres muy valiente. Besitos.

lo dijo Domovilu 4 Mayo 2008 | 08:15 PM

Bueno... Igual no habría que volar con chatarras, ¿no?

Y lo mismo dije del Columbia, que tambíén era una reliquia en ese momento. No lo deberían haber lanzado más.

Moraleja: no siempre ahorrar es conveniente...

lo dijo ALMA, CORAZÓN Y VIDA 4 Mayo 2008 | 11:46 PM

Con once años lo que sentistes jamás lo olvidarás, pues lo viviste en primera fila, pero tenemos todos experiencias dolorosas que te arman de valor y cuando la vocación está por dentro ...te seguirá gustando volar...

Un abrazo MAPACHE

lo dijo El Mapache a Abril 5 Mayo 2008 | 01:41 PM

Imágenes de aviones???? CLARO QUE ME GURSTARÍA.

Besos para ti, querida amiga

lo dijo El Mapache a Zarza 5 Mayo 2008 | 01:44 PM

El amor por los aviones lo tengo muy arraigado, lamento no haberme dedicado a eso. Muchas gracias, querida Zarza.

BESOS

lo dijo El mapache a Domovilu 5 Mayo 2008 | 01:48 PM

Algo hay de eso, querida Domovilu..... "El Lacandón" ya estaba viejo, es que en ese tiempo la linea aérea Aviateca, era una empresa estatal.

Qué bueno volver a verte por acá. GRACIAS MIL

lo dijo El Mapache a Alma, Corazón y vida 5 Mayo 2008 | 01:53 PM

Estás en lo cierto, querida Victoria. Esa pasión la he tenido desde muy pequeñito, Estar en el sitio donde acaba de ocurrir un accidente aéreo de consecuencias fatales no es nada agradable, pero cuando algo se lleva por dentro, no hay disuasivos.

Muchas gracias, querida amiga.

UN BESO

lo dijo Rubentxo 6 Mayo 2008 | 05:16 PM

Vaya... Me han entrado escalofríos.

Menuda historia...

¡Valiente!

lo dijo El Mapache a Ruben 8 Mayo 2008 | 09:54 PM

Gracias Rubén.

Curioso más que valiente.... jajajaja

Un abrazo

lo dijo anngiels 13 Mayo 2008 | 05:37 AM

Fuerte desición la tuya de ser piloto, porque si un drama como el vivido a tan corta edad no te amedrentó seguramente fue porque eres una persona decidida y convencida de lo que quieres en la vida.

Un saludo desde Argentina

anngiels

www.enmemoriadetuamor.blogspot.com

lo dijo El mapache a Anngiels 14 Mayo 2008 | 01:38 AM

Sí, Anngiels, la decisión siempre fue firme.... pero no llegué a cumplir mi cometido, no me dedico a volar, sino a algo muy diferente.....lástima.

Gracias por visitarme, ha sido un placer tenerte por esta casa.

lo dijo tarasia* que volando llega... 14 Mayo 2008 | 01:43 AM

Mapache!!! Cómo que no te dedicas a pilotar...? Y que crees que haces con tus relatos, sino que hacernos volaaaar...!

El Espacio Intermedio es la mejor compañia de vuelo del mundo mundial!!!

Gracias siempre! Un abrazote!*

lo dijo El Mapache a Tarasia* 14 Mayo 2008 | 01:58 AM

Qué solazo eres...... Todo un amor, palabra que sí.

BESOS RELLENOS DE GRATITUD

lo dijo Luis R. Estrada 24 Enero 2009 | 09:50 PM

Que tal, es impresionante y sorprendente saber que del accidente al que usted se refiere de esa fecha en el cerro Alux, fue del avion que mi abuelo, padre de mi madre, piloteaba mientras se dirijia hacia Peten. mi madre en aquel entonces tenia 8 años de edad, y me abuela quedaba viuda a sus veintitanto años con cinco hijos y una mas en camino. Le agradezco por escribir este pequeño articulo que me hizo recordar a uno de mis heroes personales.

una vez mas gracias.

lo dijo El Mapache a Luis R, Estrada. 26 Enero 2009 | 11:55 PM

Y más impresionante es para mi, estimado Luis, encontrar, después de tantos años, a un nieto del piloto que llevaba al Lacandón al Petén aquel día. Jamás podré olvidar lo vivido, se lo aseguro, En algún otro sitio (que ya no existe) escribí un texto muy parecido a este, en ese texto describí a su abuelo y a los otros dos miembros de la tripulación que fallecieron en el cerro Alux, como CABALLEROS DEL AIRE. pues a ellos (y muy especialmente a su abuelo) se debe que hayan sobrevivido tantas personas.

Gracias por venir a comentar mi texto, ha significado mucho para mi.