La emboscada estaba lista, el cebo era una enorme gallina que habíamos dejado atada a una estaca, en medio de un claro grande, rodeado de árboles frondosos y abundantes matorrales. Fausto y yo nos agazapamos viento en contra y rifle en mano, dispuestos a dar muerte al “gato-chucho”* que, en sólo dos semanas, había acabado con las aves de corral que tenía mi abuelo; todas menos una -nuestro señuelo-.
Mi interés en el asunto era grande pues, según Fausto, el perjuicioso animal poseía abundantes y exquisitas carnes, y en aquel lugar, donde la dieta de todos los días era fríjoles, arroz y tortilla, la única forma de satisfacer mi carnívoro apetito era pescando o cazando algún animal salvaje, porque cerdos, chompipes** y gallinas, eran lujos reservados exclusivamente para la preparación de los tamales de “ocho días”, “cabos de año”***, navidades y años nuevos.
Era una mañana diáfana, calurosa y transparente, como solían ser las de diciembre. Los mosquitos no daban tregua, la provisión de agua y cigarrillos disminuía rápidamente, y la charla, que dadas las circunstancias no era más que un cuchicheo, discurría sobre la forma en que debíamos cocinar al “gato-chucho”. ¿Asado, frito o guisado? No lográbamos ponernos de acuerdo. Podría jurar que ni por un segundo apartamos la vista del claro, no obstante, al filo de las once, ambos “cazadores” advertimos que nuestra gorda carnada había desaparecido, dejando únicamente plumas desparramadas, una cuerda rota y algunos rastros de sangre.
No cabe duda que “del plato a la boca, se cae la sopa”, (que, por cierto, de gallina nos hubiera quedado muy sabrosa)
GLOSARIO
* "gato-chucho": especie de gato montés
** “chompipe”: pavo criollo
*** “ocho días” y “cabo de año”: celebraciones conmemorativas para los difuntos que, como sus nombres indican, se realizan a los 8 y a los 365 días del fallecimiento.
21 comentarios - Escribe aquí tu comentario
jajajaja... excelente descripción narrativa, estupenda!!!!!
Demasiado graciosa, explícita "juemaca" hasta me pude meter en la piel del "gato-chucho", de hecho, recordé una penuria de cacería que pasé en alguna ocasión y era a un zorro; pero, no fué tan chevere como la tuya, es más podría hacer una crónica de mi recuerdo, jajaja
Sólo que me queda la duda de saber si realmente se comerían el animalito aquel, eh?
Un besososostotottetete, Alejandra
Te lo aseguro Mago.... con la hambruna de carne que teníamos, nos hubiéramos comido hasta el cuero del gato-chucho.... si te contara la de cosas que me animé a comer (por la misma razón) en aquellos parajes..... no me lo creerías.
Un beso
PD.... Me alegra haberte hecho reír un poco con esta anécdota.
Imagino el hambre que mantenías en tu estomago. Pero tenías que haber estado más hambriento para no distraer la mirada de la gallina ni un momento. Los gatos suelen ser listos y rápidos.
Muy bonita la historia.
A mí también me gustaron las dos películas de la Historia Interminable, pero siempre pasa con el libro que te sientes más cercano al protagonista, a la situación; además que, siendo palabras de Ende, es una delicia. Si no lo has leído te lo recomiendo muchísimo.
Muy gracioso tu texto, sobre todo las dos últimas líneas.
Gracias por la visita.
¡Un saludo!
jiji, genial
buenos días mapache, me alegro verte por mi casa
por cierto ¿te sorprende este enamorada?
besos
La verdad es que no pasaba hambre, pero soy carnívoro y era un tormento pasar semanas sin probar carne de ningún tipo..... más que hambre, lo mio era una especie de desesperación.
Muchas gracias Luis, como siempre: Un honor recibir tu visita por esta humilde casa.
Siempre es mejor un libro que su resumen proyectado en una película, La última castra la imaginación y nos muestra la interpretación del director y no la que cada quien puede hacer en su propia mente.
Gracias por tu visita y tu comentario.
Un abrazo
No Abril, no me sorprende.....ME ALEGRA.
Un beso
Hola Gustavo,gracias por visitar mi casa.
Romanticismo,puede que sí.Pero a veces la imaginación lleva alas y la transportamos al estado de ánimo que queramos.Muchos abrazos para tí y tu Patricia.
Hola Pilar:
Comprendo en un 100% tus palabras.
Gracias por los abrazos para mí y para mi media naranja.
Abrazos y besos para ti también
Mejor tomarlo con humor que el hambre es muy mala. Sabes una cosa? Hay cierta tenura en tu relato y eso me encanta. Bello recuerdo.
Un beso.
Sí, la verdad es que yo me río mucho cada vez que me acuerdo de esa historia. Pero no te creas que pasaba hambre en esa época, lo que no teníamos era carne... de lo que ya conté había bastante.... en aquellos lugares, como ya dije alguna vez, yo no era más que un pez fuera del agua.
Besos agradecidos.
jiji gracias
un beso
MAPACHE
Muy entretenido tu relato con toda plenitud de detalles más no hubo suerte que con tanta charla al oído y saboreando al gato-chucho en una excelente fritada , todo se quedó en agua de borragas o sea en nada por lo astuto y vil del animal que os vió tan entretenidos a tí y a Fausto que no anduvo con lindezas y se comió la hermosa gallina que esa sí que hubiera estado sabrosona...
ENTRAÑABLE RELATO , ME HE REIDO UN MONTÓN . MUCHOS BESOS
Gracias Victoria..... Creo que te voy a nombrar mi comentarista oficial..... le has sacado la esencia misma al relato. Así, exactamente, fueron las cosas.
Un beso
Que chulo el gato-chucho.
Me ha gustado mucho tu relato, me sacó la risa y la ternura por tan bello animal, me gustó que se escapara, lo siento.
Besos.
No me hubiera importado que se escapara si nos hubiera dejado la gallina.
Yo jamás he visto un "Gato-chucho", y sólo en el lugar donde estabamos (Suchitepequez) le dicen de ese modo... se que es una variedad de gato montés (talvez no tan parecido al que está en la foto... pero por ahí vamos)
Un beso agradecido, desde mi madriguera hasta tu terraza
Creo que estoy de acuerdo con Margarita. Después de todo, el gato-chucho no come frijoles, no??... jeje
Un saludo desde la Ría de Vigo
Sí, como digo, pronto esa aventura se convirtió en una historia para dar risa...... pero ese día en particular, cuando nos quedamos sin gato-chucho......y para colmo sin gallina para el almuerzo, Fausto y yo estábamos en estado de desconsuelo total.
Gracias por venir a visitarme y dejar tu comentario.
Un abrazo desde el Valle de la Ermita
¡Hola Mapache!,
Tu historia ha sido divertida, aunque, claro, en su momento, debió fastidiaros bastante la astúcia de ese gato-chucho.
Fue un poco como el cuento de la lechera...
Un beso grande.
Hola Luna7.... sí, como dicen en España.... nos cabreamos bastante con la que nos hizo el gato-chucho, pero con el paso de los días la anécdota nos fue haciendo más y más gracia.
Un beso, y gracias por la visita.
PD. El viernes quise responder a tu comentario, pero entró el "error 500" y ya no fue posible.
