NO ERA MÁS QUE UN PERRO
-“Es sólo un perro”- decía para sí -“Un chucho corriente como los hay a montones en la calle”-. Lo decía tratando inútilmente de convencerse a si mismo, deseando encontrar en esas palabras vacías suficiente valor para hacerlo.
Visto sin detenimiento “Yago” parecía un boxer al que no le habían cortado las orejas ni el rabo; tenía el pelo corto, casi negro en la zona del hocico y totalmente amarillo en el resto del cuerpo. Su dueño, un niño obeso de apenas ocho años, lo encontró perdido en la calle, y tal como había hecho otras veces con perros y gatos sin hogar, lo llevo a casa en una tarde fría.
La conexión que existió entre “Yago” y aquel niño solitario no puede ser explicada fácilmente: el perro lo acompañaba cada mañana a la parada y luego perseguía el bus escolar hasta quedar exhausto. Por la tarde, puntual como un reloj de arena, volvía al mismo lugar para esperar el regreso de su amo, quien después de hacer la tarea salía al patio para jugar con el, o lo llevaba a la calle para explorar juntos la vereda prohibida por la que se llegaba al fondo de un profundo barranco; “Yago” parecía comprender que su amo no era tan ágil como los demás niños, y que con esos torpes movimientos podía resbalar en cualquier momento; por eso caminaba siempre atrás de él, sujetándolo de la camisa con los dientes bien apretados, tirando y gruñendo de vez en cuando, como diciendo “no sigas, amo, ..... es peligroso lo que haces”.
-“Es sólo un perro”-..... decía para si aquel niño, mientras le apuntaba a la cabeza con el arma que había tomado sin permiso del lugar "secreto" de su padre. -“Es sólo un chucho idiota al que le han dado veneno”-, repetía con el rostro bañado en lágrimas, mirando aquel animal de ojos suplicantes y vidriosos tirado en la calle, sumido en un terrible sufrimiento. Lo decía sin creer una palabra, acariciando por última vez al fiel amigo que, a diferencia de propios y extraños, siempre lo aceptó tal cual era: sin hacerlo sentir miserable por su oronda figura, sin reírse de su evidente torpeza, y sin burlarse jamás de sus tontos sueños; sueños que compartió con él cada día, como nadie más quiso hacerlo.
36 comentarios - Escribe aquí tu comentario
jo mapache que pena me dio tu relato....
ya no vienes a tomar mi cafe snif snif
jiji es broma un besito cielo
Que pena de letras,gustavo.Un abrazo y una lágrima
"Yago" significa en hebreo "el que nació debajo del carcañal", creo que fue un hijo de abraham que vino después del otro, por eso le pusieron así. De ese nombre despues derivará jacobo y santiago, que son los mismos nombres. Y viene bien saberlo para pensar en las circunstancias que nos traes hoy, muy ciertas, y conmovedoras, de cómo nadie quiere ser querido si es sustituido o si viene por otro que le sucede debajo de ese carcañal. Muy triste porque seguro que Yago lo hacía con todo su buen hacer y sentido, como diligente que es y porque siempre sigue a su dueño como por unico instinto.
un besito
Que triste Mapache, es verdaderamente triste con lo que amo a los animales... para mi, mi perra, es ams que una simple perra, es mi amiga y a la cual abrazo cuando esoty angustiada.... un beso lleno de cariño
Hola Abril: es cierto, no he llegado a tomar café contigo.... de hecho no he podido visitar a nadie porque estoy bastante atareado en el trabajo, espero tener un poco más de tiempo disponible la próxima semana. Me hacen mucha falta mis amigos escritores de Libro de Arena.
La historia es triste, lo sé, no te imaginas lo que viví escribiéndola.
Un beso.
Hola Abril: es cierto, no he llegado a tomar café contigo.... de hecho no he podido visitar a nadie porque estoy bastante atareado en el trabajo, espero tener un poco más de tiempo disponible la próxima semana. Me hacen mucha falta mis amigos escritores de Libro de Arena.
La historia es triste, lo sé, no te imaginas lo que viví escribiéndola.
Un beso.
Hola Pilar..... Tienes sobrada razón.... qué pena de letras, hay cosas que uno no quisiera escribir..... o leer, pero son parte de una realidad viviente.... Qué remedio.
Un beso.
Hola Pilar..... Tienes sobrada razón.... qué pena de letras, hay cosas que uno no quisiera escribir..... o leer, pero son parte de una realidad viviente.... Qué remedio.
Un beso.
disputaban la primogenitura. Jacob se hizo pasar por Esaú y engaño a Isaac, recibiendo la bendición, lo que era justo pues Esaú le había vendido la primogenitura por un plato de lentejas (gran cocinero debe haber sido)
Gracias por ilustrarnos con tu comentario. y gracias por venir a visitarme, aunque últimamente yo no he visitado a nadie.
Un beso
Yo me he auto-obligado a tener una relación tan sentimental con las mascotas.... de hecho personalmente no tengo ninguna ahora. Hay mascotas en casa de mi madre (donde viven mis tres hijos) y una gata (que es de mi esposa) en casa. Mis perros tuvieron, todos, finales trágicos, así que un día ya no quise tener ninguno. Sin embargo tengo muy buenos recuerdos de ellos, y también obviamente tristes, como el de "Yago".
Un beso para ti
Ando con las lágrimas fuera. Que relato más bonito y más triste. El perro es precioso.
Besos.
Mapache, acabo de quedarme con un nudo en la garganta...
Besitos.
Bobi, Bobi II, Bobi III el breve y Jai (en euskera, Fiesta). Todos menos 'el breve', un cahorro precioso que cogió el moquillo, murieron de viejos viejísimos. Al primer Bobi no lo vi morir, pero el segundo y Jai lo hicieron en mis brazos. Noy voy a contar cómo nos sentimos en mi casa al perderlos porque, tanto si se han tenido animales como si no, el corazón ya lo intuye, ¿verdad?.
Hermano Mapache, entiendo tu renuncia pero... ¡lo que te pierdes!
Un abrazo.
Jo, triste historia. Pero a la vez, qué tierna.
Hacía tiempo que no me pasaba por aquí y reencontrarme con tus letras ha sido estupendo. Gracias.
Un beso, mapache.
Hola Margarita..... acabo de pasarme por la fiesta de cumple..... que espléndida eres.
Besos.
No me lo estás preguntando, pero a mi se me apretó la garganta desde que escribí la primera frase de esta historia.... Un niño que se ve obligado a sacrificar a su perro, una de esas cosas no no deberían suceder nunca. Este es un recuerdo de esos que se quedan arraigados muy profundamente.
Un beso
A mi perro "Lince" se lo robaron; a mi perra "Laika" la regalaron mis padres cuando nos mudamos de casa; ya conoces el fin que tuvo mi perro "Yago"; mi perro "Pisico" (un salchicha) le pasaron el auto encima cuando se quedó dormido en el garage; mi perro Kaiser (un pastor alemán que tuve a los 21) se fracturó la pelvis al caer de la azotea, y cuando lo llevé al veterinario, se contagió de parvovirus...... en fin, un dolor en cada caso, por eso he optado por no tener más mascotas propias.
Un beso con mucho cariño para ti.
PD: Lamento lo ocurrido al "breve" (los Bobies y Jai murieron en buena vejes, lo que da tranquilidad. y un poco de consuelo)
Yo soy el agradecido, Amordesal, me da mucho gusto que te hayas dado una vuelta por esta casa tuya. en cuanto pueda publicaré algo menos triste. (I promise it)
Un beso para ti.
Ahora te comprendo, Mapache. Ahora te comprendo. Estoy segura de que en tu caso yo hubiera tomado la misma decisión.
Otro abrazo pero más fuerte.
Hola Gustavo...
Que fuerte tu relato, y que pena...
¿Cómo pueden decir, que somos tontos por querer tanto a los animales...?.
Ellos, son los únicos que aceptan nuestros premios y castigos, sin replicar...
Y nos quieren de una manera, que ya querrían para si, muchos de los que se llaman "humanos".
Un beso... un poco triste.
Hola, Mapachín.
Nosotros también atendimos a un perro de la calle, una vez. La verdad, no lo recogimos. Él solito se nos metió una mañana en casa, cuando abrimos la puerta para salir. Venía muy sucio y asustado, yo creo que escapaba de alguna agresión fea, porque tenía todo el lomo y las patas manchados de aceite.
Al final no lo recogimos, sino que lo dejamos libre, pero igual lo atendíamos. Él era feliz yendo y viniendo por el barrio a su antojo, hizo muchos amigos (humanos), y nunca le faltó lo que comer.
Un día de verano le dije a mis hermanos: "vamos a hacerle una sesión de peluquería canina". Así que traje unas tijeras y le corté todas las melenas aceitadas. "Total, el pelo le volverá a crecer, pero lindo y limpio" (y así fue). Después le busqué y arranqué todas las garrapatas. Y al final lo lavé con agua y jabón.
Quedó precioso y allá se fue él, feliz de la vida, a revolcarse por el pasto...
Gracias Mertxe.
Otro abrazote para ti.
Yo he tenido muchas mascotas: tortugas, peces tropicales, perros, gatos, pericos, mapaches, incluso tuve un ratoncito blanco. De las tortugas, los peces y el ratón, no recibí ninguna demostración de afecto, pero con los demás animales fue algo muy diferente. Es muy difícil no encariñarse con un animalito que se muestra tan afectuoso con uno. Además, ciertos animales pueden ser un gran alivio para la soledad.
Un beso para ti, Luna7
Esa historia que nos has contado me recuerda a cierto perro que vivía en el barrio donde está la casa de mi madre, todos los vecinos le daban de comer y cuando llovía lo dejaban entrar a sus casas para que se resguardara, ese perro era tan conocido y querido por todos en el barrio, que incluso le pusieron nombre: "Lucky".
Creo que tener una mascota implica una responsabilidad que debe ser considerada muy bien antes de meterse a semejante empresa; mi esposa tiene una gata (yo se la obsequié hace 11 o 12 años). Ese animalito ha costado alrededor de un dolar diario en gastos de alimentación y cuidado veterinario o sea que a Patricia y a mi, esa gata nos ha costado casi 4,000 Dolares, una pésima inversión en términos de rentabilidad, pero ese animalito ha sido muy importante para mi esposa (largo de explicar) y ha estado con ella, dándole cariño y compañía en momentos muy difíciles...... eso no tiene precio.
Un abrazo, amiga Domovilu.
Pd. pronto me pondré al día con tu blog, (aunque he entrado a leerte, no he dejado comentarios porque he tenido el tiempo muy escaso)
Has conseguido que se me salten las lágrimas...Yo no podría.
Un abrazo.
me has hecho llorar. pobres animales hay mucho desalmado por ahí que les quiere hacer daño.
yo tengo dos gatos y les quiero un montón, y si que es verdad que los animales nos comprenden y nos apoyan, cuando estoy triste mis gatos se suben encima y ronronean para alegrame
un abrazo
Si tu hubieras visto el sufrimiento en los ojos de ese perro, te aseguro que hubieras podido hacerlo, el no merecía un minuto más de esa agonía tan terrible.
Un abrazo.... y bienvenida.
Perdón, no era mi intención hacer llorar a nadie.... ¿tienes dos gatos? Creo, entonces, que entiendes muy bien a qué me refiero cuando digo que la gata que le regalé a mi esposa hace tantos años ha estado con ella en los momentos más dífíciles.
Un beso, Drew
Yo también he llorado. Creí que era yo... ando muy sensible, pero veo que no, todos han llorado y es que en librodearena somos diferentes, seres que sienten con el corazón y lo reflejan en sus letras. Te contaré una anecdota: el domingo por la noche baje la basura, aquí hay containers para plásticos, cristales, papel y residuos orgánicos. Bajé los residuos orgánicos (restos de una paellita y caldito) y los plásticos. Cuando me acerqué al container de los plásticos habían dos cachorritos de gato buscando comida, ya había tirado los restos, así que no tenía nada, se vinieron detrás de mi, casi cruzan la carretera, a mi se me salía el corazón por la boca. Fui al container de los residuos, recuperé como pude los restos y se los lleve a los gatitos. Todo eso a las ocho y media de la noche en un pueblo donde no se ve un alma y con un frío que pelaba. Pero no podía irme dejandolos hambrientos. Siento muchísimo que pasaras por ese trance, es algo que nadie debería vivir.
Muchos besos Mapachin, encantada de venir a saludarte y que no me salga lo de este programa debe cerrarse. Un abrazo.
P.D. dejé mi foto en un post, cuando puedas te pasas a saludarme. Más besitos.
Hola Noviembre..... Entiendo tu pena por esos gatitos (menos mal que los gatos son animales con muchos recursos, seguramente sobrevivirán aunque la pasen negra por un tiempo) No te imaginas lo que me cuesta pasar por el jardín de mi casa y ver que se ha caído algún pichón..... ya aprendí que no sirve de nada intervenir, así que he optado por dejar que la naturaleza haga lo suyo (son tantos los pichones que caen del árbol)
Que bueno que pudiste entrar sin problemas, es un gusto tenerte por acá.
Besos
Que historia más triste... pero qué bonita tambien...
Tengo dos perros y una de ellas ahora mismo está mala, tiene un infección tremenda....y mi hijo pequeño los días que la perra ni se levantaba...la metía en su dormitorio, se sentaba en el suelo junto a ella a estudiar... la ponía un cojin en la cabeza...
Siempre he pensado que la perra le entiende... que hay un lazo especial entre ellos dos...
Un saludo, me ha gustado mucho
Es difícil que un pero o un gato que se tengan en casa, no pase a formar parte de la familia. Definitivamente un niño y su perro se entienden.... de eso puedo dar fé.
Espero que la perra se recupere pronto para que tu y tu hijo puedan estar más tranquilos.
Mil gracias por tu visita y por tus palabras.
Conmovedor relato, querido Mapache. Muy duro, pero así es la realidad.
Muchas veces son los animales quienes más nos comprenden, quienes estan a nuestro lado en los peores momentos, y quienes disfrutan con nosotros en los buenos.
Tu realto rezuma humanidad, tristeza, dulzura y cariño por todas partes. Sabes contar grandes historias con breves pero cautivadoras palabras.
Eres sensacional, querido y admirado Mapache.
Un beso muy mediterráneo a ese Mapache, caballero distinguido sin igual.
Hola Martita..... como siempre MUY agradecido (y sonrojado) por tus palabras.
Ayer pase por tu blog..... ¿Encontraste mi rastro?
Un beso
PD. Puedes estar segura de que nunca más tomaré una taza de chocolate caliente sin acordarme de ti.
Ha sido un triste relato, pero precioso. Es cierto que se ama a las mascotas, y duele perderlas, pero lo vivido no nos lo quitará nadie.
Un biko.
Eso mismo.... lo vivido, aunque haya tenido que finalizar un día, seguirá en nuestra memoria por mucho tiempo.
Gracias por el aporte..... me has hecho reflexionar sobre algo que para mi es trascendente.
Más besos para ti desde mi Guate.
