Un día le exprese a mi esposa lo mucho que me impresionó la serenidad que mostró durante el sepelio de su padre, pues a mí me parecía poco probable asumir, en su momento, similar actitud. Ella fue directa al hacer la observación de que, quizá, existían cosas pendientes entre el viejo y yo, que no me permitían estar preparado para su partida.
Mi relación con él siempre ralló entre lo tenso y lo explosivo; 15 minutos era el tiempo record que marcaba la diferencia entre un saludo y la guerra campal; ”Demasiado diferentes” era mi explicación postulada; ”Demasiado iguales” es la razón que hoy descubro.
Hombre del aire, militar hasta el hueso y portador del gen maligno -y por desgracia hereditario- de la dificultad extrema para expresar sentimientos, el viejo no tuvo otra forma de mostrar su inmenso amor hacia su único hijo, que esforzase para asegurarme el futuro, y proveer para lo que, alguna vez, fue mi presente.
Aquella calurosa y solitaria noche de hotel minimalista, en el que sin nadie saberlo, sería su último día del padre, tomé el teléfono y a larga distancia obligue las sencillas palabras que, desde adolescente, mi boca se negaba a pronunciar: “feliz día papito.....Te amo”. Por respuesta: un breve silencio seguido de un sollozo ahogado y, luego, mezclado con llanto incontenible, el “te amo con todo mi corazón, hijo mío” que jamás, de él, había escuchado.
Juro que fue el 5 de septiembre, en soledad y en el mismo cuarto de hotel, cuando escuché las palabras: ¿Estas preparado para su partida?....... A pesar de la impresión, mi respuesta fue tan espontánea como serena: “Sí.......ahora sé que lo estoy”. Cuatro días después lo abracé muy fuerte, le di un beso en la frente, cerré sus ojos, y aun sintiendo en mi pecho su último suspiro le dije: ”Te amo, papito.......... hasta pronto”
8 comentarios
lo dijo Penélope 18 Junio 2007 03:22 PM
Precioso texto, Mapache. Has removido mis entrañas. Veo que el gen maligno del que hablas se modifica cuando escribes. Es precioso, de verdad. Cuida bien de tu camada, dales todo tu amor, y nunca dejes de decirles que les amas. Un abrazo.
lo dijo Rubentxo 18 Junio 2007 04:32 PM
Opino igual que Penélope: es un texto precioso. No sé por qué, en muchas familias no suele expresarse el amor que se siente (quizás por vergüenza, quizás por costumbre, quizás porque se da por sabido), pero es muy necesario hacerlo. Precioso, Mapache. Saludos
lo dijo Alma Soledad 18 Junio 2007 05:57 PM
Conoci a tu padre y se de lo que hablas, pero en el fondo de su alma y corazon tu fuiste sus dos ojos y su orgullo. Muchas personas tenemos dificultad de demostrarle a nuestros seres queridos el amor que les tenemos, un simple te quiero, muy dificil para muchos pronunciar y tan facil de decir... El siempre te amo, de eso no hay duda. Lo lindo fue que pudiste oir esas palabras que te aseguro borro todos esos dias de tu vida en el cual las hubieras querido oir. Que Dios te bendiga este dia del padre, que el te siga iluminando para ser uno de los mejores. Eres un gran esposo, un hombre ejemplar y como amigo el mejor
lo dijo Gustavo 18 Junio 2007 08:22 PM
Penélope: Quizá el esfuerzo más grande que he hecho en la vida es luchar contra ese gen maligno. Lo he hecho forzándome a mi mismo y he peleado contra él a brazo partido. A veces pienso que lo he vencido, especialmente cuando escribo, pero otras, cuando callo lo que debe ser dicho cada día, me doy cuenta de que aún hay pelea para rato. Mil gracias Penélope.
lo dijo Gustavo 18 Junio 2007 08:31 PM
Rubén: Es increíble lo mucho que nos cuesta a algunos expresar el amor a los hijos, a la esposa, a los padres y a los amigos. Pero cuando logramos vencer ese obstáculo (vergüenza, temor a rechazo o lo que sea) las respuestas son inmediatas, Y SIEMPRE POSITIVAS. Yo lamentaré toda la vida haber tardado tanto en dar ese primer paso para romper esa muralla que parecía tan impenetrable entre el viejo y yo. Al final, la muralla era más delgada que el papel. Siempre lo es. Gracias mil a ti también.
lo dijo Gustavo 18 Junio 2007 08:41 PM
Alma Soledad: Fue verdaderamente hermoso escuchar esas palabras del viejo….pero fue mucho mejor haber podido decir mis palabras, las que estaban en mi corazón. Y si yo fui su orgullo, más fue, él, el mío. Gracias por tus conceptos sobre mi persona. Sobre lo de ser buen esposo y padre, habría que ver lo que opinan Patricia y mis tres retoños. Pero para extraordinarios amigos, nadie mejor que tú. Saludos.
lo dijo Erato 19 Junio 2007 07:12 PM
Todo requiere su tiempo. A veces uno no está lo suficientemente preparado por mil razones para poder expresar lo que se siente por algunas personas. Lo importante es que no se quede dentro y nos ahogue. Hay mil formas de dejarlo salir. Un texto bello. Un saludo y gracias por tu visita.
lo dijo Gustavo 20 Junio 2007 12:15 PM
Sabias palabras, Erato, Gracias a ti por visitarme.
Mi relación con él siempre ralló entre lo tenso y lo explosivo; 15 minutos era el tiempo record que marcaba la diferencia entre un saludo y la guerra campal; ”Demasiado diferentes” era mi explicación postulada; ”Demasiado iguales” es la razón que hoy descubro.
Hombre del aire, militar hasta el hueso y portador del gen maligno -y por desgracia hereditario- de la dificultad extrema para expresar sentimientos, el viejo no tuvo otra forma de mostrar su inmenso amor hacia su único hijo, que esforzase para asegurarme el futuro, y proveer para lo que, alguna vez, fue mi presente.
Aquella calurosa y solitaria noche de hotel minimalista, en el que sin nadie saberlo, sería su último día del padre, tomé el teléfono y a larga distancia obligue las sencillas palabras que, desde adolescente, mi boca se negaba a pronunciar: “feliz día papito.....Te amo”. Por respuesta: un breve silencio seguido de un sollozo ahogado y, luego, mezclado con llanto incontenible, el “te amo con todo mi corazón, hijo mío” que jamás, de él, había escuchado.
Juro que fue el 5 de septiembre, en soledad y en el mismo cuarto de hotel, cuando escuché las palabras: ¿Estas preparado para su partida?....... A pesar de la impresión, mi respuesta fue tan espontánea como serena: “Sí.......ahora sé que lo estoy”. Cuatro días después lo abracé muy fuerte, le di un beso en la frente, cerré sus ojos, y aun sintiendo en mi pecho su último suspiro le dije: ”Te amo, papito.......... hasta pronto”
8 comentarios
lo dijo Penélope 18 Junio 2007 03:22 PM
Precioso texto, Mapache. Has removido mis entrañas. Veo que el gen maligno del que hablas se modifica cuando escribes. Es precioso, de verdad. Cuida bien de tu camada, dales todo tu amor, y nunca dejes de decirles que les amas. Un abrazo.
lo dijo Rubentxo 18 Junio 2007 04:32 PM
Opino igual que Penélope: es un texto precioso. No sé por qué, en muchas familias no suele expresarse el amor que se siente (quizás por vergüenza, quizás por costumbre, quizás porque se da por sabido), pero es muy necesario hacerlo. Precioso, Mapache. Saludos
lo dijo Alma Soledad 18 Junio 2007 05:57 PM
Conoci a tu padre y se de lo que hablas, pero en el fondo de su alma y corazon tu fuiste sus dos ojos y su orgullo. Muchas personas tenemos dificultad de demostrarle a nuestros seres queridos el amor que les tenemos, un simple te quiero, muy dificil para muchos pronunciar y tan facil de decir... El siempre te amo, de eso no hay duda. Lo lindo fue que pudiste oir esas palabras que te aseguro borro todos esos dias de tu vida en el cual las hubieras querido oir. Que Dios te bendiga este dia del padre, que el te siga iluminando para ser uno de los mejores. Eres un gran esposo, un hombre ejemplar y como amigo el mejor
lo dijo Gustavo 18 Junio 2007 08:22 PM
Penélope: Quizá el esfuerzo más grande que he hecho en la vida es luchar contra ese gen maligno. Lo he hecho forzándome a mi mismo y he peleado contra él a brazo partido. A veces pienso que lo he vencido, especialmente cuando escribo, pero otras, cuando callo lo que debe ser dicho cada día, me doy cuenta de que aún hay pelea para rato. Mil gracias Penélope.
lo dijo Gustavo 18 Junio 2007 08:31 PM
Rubén: Es increíble lo mucho que nos cuesta a algunos expresar el amor a los hijos, a la esposa, a los padres y a los amigos. Pero cuando logramos vencer ese obstáculo (vergüenza, temor a rechazo o lo que sea) las respuestas son inmediatas, Y SIEMPRE POSITIVAS. Yo lamentaré toda la vida haber tardado tanto en dar ese primer paso para romper esa muralla que parecía tan impenetrable entre el viejo y yo. Al final, la muralla era más delgada que el papel. Siempre lo es. Gracias mil a ti también.
lo dijo Gustavo 18 Junio 2007 08:41 PM
Alma Soledad: Fue verdaderamente hermoso escuchar esas palabras del viejo….pero fue mucho mejor haber podido decir mis palabras, las que estaban en mi corazón. Y si yo fui su orgullo, más fue, él, el mío. Gracias por tus conceptos sobre mi persona. Sobre lo de ser buen esposo y padre, habría que ver lo que opinan Patricia y mis tres retoños. Pero para extraordinarios amigos, nadie mejor que tú. Saludos.
lo dijo Erato 19 Junio 2007 07:12 PM
Todo requiere su tiempo. A veces uno no está lo suficientemente preparado por mil razones para poder expresar lo que se siente por algunas personas. Lo importante es que no se quede dentro y nos ahogue. Hay mil formas de dejarlo salir. Un texto bello. Un saludo y gracias por tu visita.
lo dijo Gustavo 20 Junio 2007 12:15 PM
Sabias palabras, Erato, Gracias a ti por visitarme.
