8 dic 2008

PARIAS QUERIDOS


La fiesta para celebrar el doble cumpleaños se programó para el 16 de mayo de 1974, a las 3:00 de la tarde, hora ideal para que todos pudiéramos pasarla bien por un buen rato y regresar a casa antes de tener problemas. El lugar escogido, la casa de Eddy H. estaba en el barrio Carabanchel, cuyas calles se habían convertido en el escenario del lado oscuro de mi tierna adolescencia.

Las invitaciones se hicieron muy selectivamente; a la mayoría de asistentes los recuerdo someramente, pero de los siete alumnos del colegio “José Antonio Larrazabal” que asistieron (incluyéndome), me acuerdo perfectamente: Salvador M. que tenía evidente vocación químico farmacéutica, pues conocía los principios activos y las composiciones de todo el botiquín que siempre llevaba con sigo; Ligia V. una buena amiga mía, mujer muy atractiva que era capaz de vender hasta el uniforme con tal de tener capital suficiente para sus necesidades urgentes; Edgar G. un aparente hipocondríaco, que sin padecer enfermedad alguna, decía necesitar media docena de píldoras al día para no descomponerse; Luis Felípe L, un niño de apenas 12 años (pero tan kilometrado como si tuviera 20), infaltable en ese tipo de actividades por ser poseedor de grandes dotes empresariales, tanto que a su corta edad manejaba una impresionante cartera de clientes. Por supuesto, también estaba el anfitrión Eddy H (mi mejor amigo en aquella época), quien por su incursión en las religiones orientales, practicaba el vegetarianismo y mostraba gran preferencia por la ingesta de hongos, el consumo (por incineración) de ciertas yerbas y por la música de Ravy Shankar. Y también estuvimos presentes, claro está, los festejados, Sonia F. (my puppy love) y yo.

La música escogida para el evento no podía ser más apropiada: Grand Funk Railroad, Lead Zeppelin, Deep Purple, Black Sabath, The Guess who, The Who y algunas clásicas extraídas del mismísimo festival de Woodstock. El ambiente, aunque bastante pesado, era alegre y despreocupado, de esos donde todos se siente muy a gusto, y nadie desea que se rompa el quorum.
A las once de la noche, tres horas después del vencimiento de mi salvoconducto, llegué a casa en una motocicleta “Norton” que me prestó mi buen amigo Eddy. La reprimenda paterna fue apoteósica, pero no demeritó en nada la emoción de haber asistido a esa fiesta y haber departido con aquel grupo tan poco afortunado: Edgar G. (el hipocondríaco), falleció dos semanas después por una sobredosis de heroína; Ligia V, (la comerciante), se dedicó a vender el cuerpo, porque la venta de sus libros, sus uniformes, los prestamos que conseguía y algunos hurtos que hacía, ya no daban para sostener el vicio, y, hasta donde yo sé, nunca pudo salir de la adicción, ni del comercio; Luís Felipe L. (el infantil y brillante empresario), fue asesinado a los 14 años, frente a su casa, por los “pushers” de Kaminal Juyú (mi barrio), que no estaban dispuestos a compartir su territorio; Eddy H. (mi amigo “vegetariano”), murió drogado, cabalísticamente un año después, al estrellar su motocicleta contra una pared, en el barrio Miraflores; Salvador M. es, actualmente, un prófugo de la justicia, se le busca por haber traicionado su vocación de químico farmacéutico al adoptar la identidad de un párroco español, y estafar a un buen número de incautos. De Sonia F. (my puppy love) no volví a saber nada, sin embargo, por la vida que llevaba, dudo mucho que aún esté viva.

En favor de mis compañeros que concurrieron a aquella celebración, todos personas señaladas de “grifos” (adictos) por otros jóvenes, y de “parias” por sus mayores, he de decir que siendo merecedores, todos ellos, de sus pésimas reputaciones y a pesar de ser verdaderos iconos que representan los peores años de mi vida, los recuerdo con especial cariño. Todos ellos fueron jóvenes valiosos y buenos que entre alucinaciones, carcajadas y música pesada, sufrieron terriblemente por haber quedado atrapados en un mundo degradante y maldito al que sólo unos cuantos lograron sobrevivir.

9 comentarios
Que duro Gustavo, te aseguro que el final del texto me ha dejado realmente impactada, ¡vaya giro!. Creo que casi todos hemos tenido compañeros de juergas que han acabado fatal, con el paso de los años miras atrás y todo resulta tan irreal...Un fuerte abrazo mapache.
lo dijo L
uis 20 Julio 2007
Desolador, aterrador, pero real como la vida misma. Hay gente que se queda en el camino y nos arrebata un trocito de nosotros mismos. Un saludo.
lo dijo Almadeguerrero
20 Julio 2007
Gustavo, me alegra volver a leerte, estos apuntes autobiográficos que hacemos a mí me resultan interesantes porque arrojan aspectos, de primera mano, de hechos de los que la misma literatura se nutre. Y es propiamente, de donde surge mucha literatura. Casi me parecía estar leyendo un guión de una película. Porque los ingredientes están servidos. Pienso que las personas que se cruzan en nuestras vidas ofrecen aspectos necesarios del mundo. Son una pantalla. Vienen a despertar algo en nosotros. Ellos siguen su camino, aquí o más allá. Un abrazo.
lo dijo Gustavo a Nut, Almadeguerrero y Geografías
20 Julio 2007
Pero que privilegio el mio de tener a tres de mis más admirados arenícolas visitando mi humilde casa. Gracias Nut, Alma de guerrero y Luis...un placer y un honor.
lo dijo Alma Soledad
20 Julio 2007
Amigos y recuerdos bueno o malos son para siempre. Nunca seran olvidados. Un abrazo
lo dijo Almadeguerrero a Gustavo
20 Julio 2007
Eres un gran anfitrión y nos sentimos muy a gusto en tu casa y en tu compañía.
Tus palabras me abruman.La admiración es recíproca, lo sabes. Un abrazo.

lo dijo Gustavo a Alma Soledad
20 Julio 2007
Soy de los que no olvidan. (mi memoria corta esta fatal últimamente, pero lo de hace años lo recuerdo como si fuera ayer) Nunca olvido a un amigo y menos si fue muy querido. Un abrazo para ti tambien, querida amiga.
lo dijo E
rato 22 Julio 2007
¡Caramba Gustavo! Me ha encantado lo que cuentas a pesar de ser tan duro. Se trasluce en tus palabras que supiste querer a cada persona de una forma muy particular. Si no, no permanecerían en tu mente aún. ¡Qué lujo leerte siempre! Un beso que te llegue. Ah! Y por supuesto enhorabuena por seguir vivo tu y no haberte ido como tus amigos. Nos hubiéramos perdido mucho en Librodearena. Smuacssss
lo dijo Gustavo a Erato
23 Julio 2007
Otra MUY ADMIRADA escritora arenìcola que me honra con su visita. Que afortunado soy. Yo llevo en mi corazón a cada uno de esos parias y le agradezco a Dios y a la vida no haber corrido con la misma suerte que ellos. a todos los quise como a los hermanos y hermanas que no tengo, ni he tenido. UN BESO PARA TI