15 ene 2009

PERSONAJE DE NOVELA

Quién sabe cuanto tiempo llevaba viviendo como un ermitaño en esa casa que nunca terminó de construir, en las afueras de la ciudad. Su vida cambió repentinamente cuando una mañana, recién cumplidos los 75, lo despertaron el agresivo murmullo de los tractores y la gritería de peones, agrimensores e ingenieros: la construcción de un nuevo residencial se iniciaba adyacente y tangencial a su vida, y nada iba a detener su avance.

Apenas un puñado de personas vivían en aquel lugar cuando mi familia y yo nos mudamos. En medio del “bájelo con cuidado” y el “póngalo por este lado” con que Patricia y yo fastidiábamos a los mudanceros, se acercó a nosotros aquel anciano extraño, flaco y desaliñado, para darnos la bienvenida con los más finos modos.

No pasó mucho tiempo para que él y yo llegáramos a hacer buenas “migas”. Por las noches, después de la cena, coincidía con él cuando ambos salíamos a tomar el fresco; nos sentábamos en cualquier sitio, yo bebiendo un refresco de cola, y el fumando un cigarrillo -que curiosamente resultaba ser siempre el último de un ajado paquete-. Sus ropas, aunque muy limpias, eran viejas, lucían arrugadas y olían a moho, pero su charla -cualquiera que fuera el tema-, era exquisita, evidenciaba una educación privilegiada y dejaba entrever la experiencia que sólo se aprecia en aquellos que han hecho mundo y que se han movido en muy altas esferas.

Sobre su vida -a Don Cesar, el intelectual que vive frente a mi casa y que se esconde tras esa pinta de abandonado-, prefiero no preguntarle nada, y mucho menos sobre las personas que eventualmente llegan a visitarlo en automóviles lujosos, porque no quiero echar a perder el misterio que gira sobre quien bien podría ser el personaje principal de esa novela que tanto me gustaría escribir.



15 comentarios - Escribe aquí tu comentario

lo dijo abril 31 Octubre 2007 | 06:25 PM

por un momento me vino la imagen fugaz de verte salir a tomar el fresco...

que cosas...

gracias por tus visitas mañaneras a mi blog

un beso

lo dijo El Mapache a Abril 31 Octubre 2007 | 06:34 PM

Al contrario, gracias a ti por recibirme en tu casa, con ese cafecito recién hecho, y por tus visitas que tanto alegran la mía.

Un beso

lo dijo Luz Marina 31 Octubre 2007 | 06:54 PM

Gustavo, que nostálgico. Y porqué no...

lo dijo El Mapache a Luzmarina 31 Octubre 2007 | 06:59 PM

La vida de un anciano solitario, a fuerza de lo que ya no se vive, siempre es nostálgica.

Ahora que lo medito, me salta el mismo pensamiento ¿Y porqué no....?

Gracias Luz Marina.... Besos hasta la bella Colombia.

lo dijo Almadeguerrero 31 Octubre 2007 | 07:18 PM

Todos tenemos amigos de una edad avanzada cuya identidad al final permanece en el misterio. En mi caso, el anciano amigo resultó ser más accesible y sencillo, no menos culto y educado. Amante del arte y con el que quedaba a tomar café y visitar galerías. Por aquel entonces yo tendría unos veinte años. Y podía decir que entre mis amigos había uno que superaba los setenta años con el que salía.

Me lo has recordado. Un abrazo.

lo dijo amordesal 31 Octubre 2007 | 07:27 PM

Hola, mapache.

Qué nostálgico el post, me ha encantado. Y la canción también; es preciosa.

Un saludo.

lo dijo El Mapache a Alma de Guerrero 31 Octubre 2007 | 07:36 PM

Gozar de la amistad de una persona de edad avanzada es un privilegio y un deleite..... a mi me da una satisfacción enorme y siento mucha gratitud cuando alguno de mis amigos mayores comparten con migo su sabiduría y su historia personal....... es una lástima que muchos no sepan apreciar eso.

Un abrazo, amigo guerrero

lo dijo EL Mapache a Amordesal 31 Octubre 2007 | 07:45 PM

Y a mi me han encantado tus escritos, son excelentes.

La canción es una de mis favoritas..... lleva ahí puesta mucho tiempo y no he querido cambiarla.

Gracias, Amordesal. Un beso para ti.

lo dijo Zarza 31 Octubre 2007 | 08:01 PM

Ojalá ahora fuera tan fácil conocer a los vecinos, la mayoría viven tan escondidos en sus confortables casas que son unos auténticos desconocidos.

Como siempre, hay mucha ternura en lo que escribes.

Besitos.

lo dijo El Mapache a Zarza 31 Octubre 2007 | 08:08 PM

Sí, te entiendo.... eso es común en todas partes, las casas tienen muros perimetrales bien altos.... e intercomunicadores por los que te preguntan de mal modo "¿Que quiere? cuando tratas de acercarte.

Gracias por tus palabras.. y por visitarme y leerme.

Besos a ti.

lo dijo Mertxe 1 Noviembre 2007 | 10:25 AM

Sí, es cierto que hace ya unos años vivimos como viven las islas. Conocemos al de la puerta de enfrente porque coincidimos al abrirla y no hay más remedio que verse la cara. En el ascensor ya es otro cantar. Parece mentira que un espacio de 1x1 nos aleje tanto. Mientras se sube o se baja, miramos la puerta, jugamos con las llaves, tosemos... Luego viene el 'hasta luego' liberador y recuperamos nuestro preciado territorio de soledad.

Qué asquito, ¿no?

lo dijo Marta 1 Noviembre 2007 | 02:43 PM

Hola Querido y exclusivo Mapache en Libro de Arena,

Títulas tu artículo "personaje de novela", cuando pertenece a la realidad de todos los días, aunque sea solamente compartiendo un cigarrillo y un refresco de cola.

Pero en verdad había mucho más. El hablar y el escuchar a alguien que está tan cerca y que permanece tan lejos de nuestras costumbres habituales.

Querido Mapache, tus relatos siempre tienen un punto que conmueven. Y este, no solo posee esa virtud, sino que expresas una verdad que en demasiadas ocasiones permanece oculta.

Gracias Mapache sin igual. Besos Mediterráneos y hasta pronto.

lo dijo El Mapache a Mertxe 1 Noviembre 2007 | 08:34 PM

Sí Mertxe, da "asquito" y es una verdadera pena. Donde yo vivo es un tanto diferente porque es un residencial cerrado, con su propia seguridad, nos encontramos con los del vecindario y nos detenemos a charlar cuando vamos y venimos del trabajo, todos nos conocemos y nos llevamos bien, pero eso es la excepción, no la regla.

Un abrazo

lo dijo El Mapache a Marta 1 Noviembre 2007 | 08:48 PM

He titulado "Personaje de novela" este relato, porque Don Cesar es un misterio en si mismo, y me parece que pudiera inventarle una historia y confeccionar, al rededor de ella, una novela. Yo agradezco mucho tus palabras y las aprecio enormemente; siempre das en el clavo cuando vienes a dejar tus comentarios, porque trato de usar, en lo posible, estas historias de mi vida o de los personajes que forman parte de ella, para expresar las reflexiones que han provocado primero en mi mismo.

Besos chapines para ti.... en esté día de asueto nacional.

lo dijo El Mapache a Marta 1 Noviembre 2007 | 08:48 PM

He titulado "Personaje de novela" este relato, porque Don Cesar es un misterio en si mismo, y me parece que pudiera inventarle una historia y confeccionar, al rededor de ella, una novela. Yo agradezco mucho tus palabras y las aprecio enormemente; siempre das en el clavo cuando vienes a dejar tus comentarios, porque trato de usar, en lo posible, estas historias de mi vida o de los personajes que forman parte de ella, para expresar las reflexiones que han provocado primero en mi mismo.

Besos chapines para ti.... en esté día de asueto nacional.